El resto regreso a la vida civil y pacífica. sien embargo, los principalmente alzados se mostraron inconformes con los tratados de Ciudad Juárez y sus secuelas: pascial Orozco y seguidores fueron relegados una vez obtenido el tiunfo militar, por lo que consideraron insuficientes los beneficiarios lograron; a su vez, Emiliano Zapata y los alzados en Morelos es negaron a disolverse o a organizarse como rurales y a entregar sus armas antes de que les devolvieron las tierras que consideraban como usurpadas por los hacendados, actitud que los enfrentaron al gobirno interino de león de la barra y a madero en su función de mediador.
Respecto a las nuevas elecciones, Maderodecidio transformar el partido Naional Antirreleccionista en uno llamado partido Constitucional Progresista; decidió también El crecimiento del antirreeleccionismo a partir de la alianza con numerosos elementos reyistas y de la incorporación de algunos magonistas que prefirieron luchar electoralmente y no con las armas en la mano, orilló a Díaz a dirigir contra él sus medidas represivas. La tercera gira, a principios de 1910, por estados del centro del país como Guanajuato, San Luis Potosí, Aguascalientes, Zacatecas y Durango, se dio ya en un clima de abierta hostilidad. Comprensiblemente, la represión gubernamental provocó, al margen de algunas deserciones, la radicalización del movimiento antirreeleccionista, que se convirtió en partido político y designó como sus candidatos a Madero y al ex reyista Francisco Vázquez Gómez para la vicepresidencia, fórmula que sellaba el pacto entre ambos movimientos.
La presidencia de Madero, iniciada a finales de 1911 y concluida violentamente
en febrero de 1913, se distinguió por las transformaciones políticas a que dio
lugar. Efectivamente, llegaron al gabinete jóvenes pertenecientes a un sector
social inferior al de los ministros porfirianos, lo que explica que tuvieran
distinta ideología. La libertad electoral impulsada por Madero y el derrumbe del
grupo porfirista permitieron la llegada de gobernadores muy diferentes a los
anteriores, y lo mismo podría decirse de los diputados y senadores, si bien es
cierto que Madero pasó parte de su presidencia condores, si bien es cierto que
Madero pasó parte de su presidencia con la XXV legislatura, electa a medados de
1910, junto con Díaz y Corral, y parte con la célebre XXVI legislatura, electa a
mediados de 1912.Dicho cambio no puede exagerarse, pues si bien hacia 1911 y 1912 las clases medias irrumpieron en el aparato gubernativo y en la toma de decisiones, los obreros y los campesinos siguieron marginados del proceso político. Por otra parte, la presidencia de Madero trajo, consecuentemente, prácticas políticas más democráticas: hubo elecciones libres y libertad de expresión; el poder Ejecutivo dejó de dominar al Legislativo y al Judicial, y el poder central dejó de imponerse a las autoridades estatales y locales.
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