miércoles, 12 de agosto de 2015

Los cambios iniciales

En los tratados de Ciudad Juárez se pactó que Díaz seria sustituido, de acuerdo con l aconstitucion de 1857, por su secretario de relaciones exteriores, francisco leon de la barra , reconocido dipolomatico. este tendria como principales responsabilidad llevaron a cabo el sarme y la desmovilizacion de las fuerzas maderistas y organizar las nuevas elecciones. lo primero resulto un proceso muy complicado: se calcula en 60 000 el número de rebeldes, de los que sólo 16 000fueron organizados en nuevos cuerpos rurales.
El resto regreso a la vida civil y pacífica. sien embargo, los principalmente alzados se mostraron inconformes con los tratados de Ciudad Juárez y sus secuelas: pascial Orozco y seguidores fueron relegados una vez obtenido el tiunfo militar, por lo que consideraron insuficientes los beneficiarios lograron; a su vez, Emiliano Zapata y los alzados en Morelos es negaron a disolverse o a organizarse como rurales y a entregar sus armas antes de que les devolvieron las tierras que consideraban como usurpadas por los hacendados, actitud que los enfrentaron al gobirno interino de león de la barra y a madero en su función de mediador.
Respecto a las nuevas elecciones, Maderodecidio transformar el partido Naional Antirreleccionista en uno llamado partido Constitucional Progresista; decidió también El crecimiento del antirreeleccionismo a partir de la alianza con numerosos elementos reyistas y de la incorporación de algunos magonistas que prefirieron luchar electoralmente y no con las armas en la mano, orilló a Díaz a dirigir contra él sus medidas represivas. La tercera gira, a principios de 1910, por estados del centro del país como Guanajuato, San Luis Potosí, Aguascalientes, Zacatecas y Durango, se dio ya en un clima de abierta hostilidad. Comprensiblemente, la represión gubernamental provocó, al margen de algunas deserciones, la radicalización del movimiento antirreeleccionista, que se convirtió en partido político y designó como sus candidatos a Madero y al ex reyista Francisco Vázquez Gómez para la vicepresidencia, fórmula que sellaba el pacto entre ambos movimientos.
La presidencia de Madero, iniciada a finales de 1911 y concluida violentamente en febrero de 1913, se distinguió por las transformaciones políticas a que dio lugar. Efectivamente, llegaron al gabinete jóvenes pertenecientes a un sector social inferior al de los ministros porfirianos, lo que explica que tuvieran distinta ideología. La libertad electoral impulsada por Madero y el derrumbe del grupo porfirista permitieron la llegada de gobernadores muy diferentes a los anteriores, y lo mismo podría decirse de los diputados y senadores, si bien es cierto que Madero pasó parte de su presidencia condores, si bien es cierto que Madero pasó parte de su presidencia con la XXV legislatura, electa a medados de 1910, junto con Díaz y Corral, y parte con la célebre XXVI legislatura, electa a mediados de 1912.
Asimismo, tuvo gran importancia el desplazamiento de lso viejos jefes políticos por nuevas autoridades locales electas libremente. Si a esto se agrega la integración de los nuevos cuerpos Rurales, conformados por ex rebeldes antiporfiristas, tendrá que aceptarse que la salida de Díaz trajo, a la vuelta de algunos meses, la transformación de casi toda la pirámide de poder, no obstante la sobrevivencia de varios políticos porfirianos, unos reciclados y otros ahora en funciones oposicionistas.
               Dicho cambio no puede exagerarse, pues si bien hacia 1911 y 1912 las clases medias irrumpieron en el aparato gubernativo y en la toma de decisiones, los obreros y los campesinos siguieron marginados del proceso político. Por otra parte, la presidencia de Madero trajo, consecuentemente, prácticas políticas más democráticas: hubo elecciones libres y libertad de expresión; el poder Ejecutivo dejó de dominar al Legislativo y al Judicial, y el poder central dejó de imponerse a las autoridades estatales y locales.

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